En la oscuridad de la noche

Dicen que cuando más oscura es la noche, más pronto el amanecer llegará. Que después de la tormenta, viene la calma.

Pero yo no busco que amanezca, ni que la tormenta se calme, porque cuando nos amamos, el deseo y la pasión se desatan cual tempestad llega sin avisar.

Prefiero la noche, porque en su penumbra, se pierden las palabras y el silencio la piel desnuda.

La luna nos mira, cómplice y silenciosa, testigo de la fusión de nuestros cuerpos.

En la noche no hay promesas ni razones, solo el pulso prohibido, la entrega sin miedo y el eco de nuestros nombres perdiéndose en la oscuridad.

No hay prisas, ni tiempo, ni culpa. Solo el roce de un gemido ahogado, tu caricia que incendia, que rasga la espalda y el latido de tu corazón que revela tu virginal pureza.

Que no amanezca y que la noche nos guarde el secreto, de ser fuego, deseo y también oscuridad.

MarioG